Abordar el problema de las drogas desde una perspectiva de salud pública

  • 21 March 2018
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El enfoque de salud pública en las políticas sobre drogas lleva implícito el análisis del problema y de sus determinantes, pero también implica la organización de las respuestas desde los sistemas y servicios de salud, con una aproximación colectiva y un enfoque centrado en la persona.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) renovaron un memorando de entendimiento para mejorar la capacidad de respuesta de los países de la región a las necesidades de la población afectada por el problema de las drogas, desde una perspectiva de salud pública.

Se calcula que 1 de cada 20 adultos, es decir, alrededor de 250 millones de personas de entre 15 y 64 años, consumieron por lo menos una droga en 2014, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2016 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. El uso de sustancias psicoactivas ha sido reconocido como un problema importante de salud pública para las Américas, el que lleva asociado una carga importante de muertes prematuras y discapacidad.

El acuerdo, renovado el 5 de febrero pasado, incluye el desarrollo de políticas y programas para el abordaje integral de los problemas de drogas, la promoción de sistemas de información articulados, facilitar el acceso a servicios de atención integrados a la red de salud y basados en la atención primaria, el fortalecimiento de los procesos de formación de recursos humanos y el impulso de la investigación y la difusión del conocimiento científico sobre el tema.

A través de las acciones derivadas de la implementación del acuerdo, la OPS y la OEA apoyarán a los Estados Miembros en el cumplimiento de las recomendaciones contenidas en el documento final de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) sobre el problema mundial de las drogas (2016), que, entre otros temas, resalta la necesidad de brindar programas de prevención y tratamiento, fortalecer los recursos humanos, garantizar el respeto a los derechos y el acceso a medicamentos controlados.

Estas recomendaciones fueron ratificadas en la resolución adoptada en la 70ª Asamblea Mundial de la Salud en 2017 y están alineadas con los contenidos de la estrategia y plan de acción regional de salud pública de la OPS, en los cuales se resume el enfoque de salud para responder a los problemas de consumo de sustancias psicoactivas, resaltándolos como una prioridad de salud pública en los planes nacionales.

Abordar el uso problemático de sustancias psicoactivas requiere que los sistemas de salud pública en los países se apresten a intervenir sobre sus determinantes sociales, promover estilos de vida saludable, evitar o retrasar el inicio en el uso de drogas, mitigar los efectos adversos del consumo, tratar, rehabilitar y reintegrar plenamente a los usuarios problemáticos, el tratamiento y rehabilitación de la dependencia, así como la plena reintegración de la persona afectada, mediante intervenciones eficaces y en un marco de protección de sus derechos fundamentales.

El Programa sobre Uso de Sustancias de la OPS y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la OEA coordinarán actividades con los ministerios de salud, comisiones nacionales de drogas y representantes de la sociedad civil, entre otros socios. 

En 2012, la OPS y la OEA establecieron un Programa Regional Conjunto de Cooperación en Reducción de la Demanda de Drogas a través del cual se realizaron actividades de fortalecimiento institucional, capacitación y asistencia técnica a los países de las Américas. El Programa Conjunto ha servido, entre otras cosas, para promover la inclusión de componentes de salud pública en las políticas nacionales para reducir la demanda de drogas en la región. Asimismo, en el marco de esta cooperación, se han dado pasos para  fortalecer las capacidades de los países en materia de recursos humanos y sistemas de información sobre drogas y su impacto en la salud.

El enfoque de salud pública en las políticas sobre drogas lleva implícito el análisis del problema y de sus determinantes, pero también implica la organización de las respuestas desde los sistemas y servicios de salud, con una aproximación colectiva y un enfoque centrado en la persona y en su círculo cercano, el que se puede ver afectado, de manera directa o indirecta, por el uso de sustancias psicoactivas.

En el ámbito de las políticas de drogas, la reducción de la demanda se entiende como el conjunto de estrategias que se orientan a evitar o retrasar el inicio en el consumo de estas sustancias y mitigar sus consecuencias negativas tanto para la salud como para la sociedad, e incluye intervenciones de prevención, detección temprana, reducción de daños, tratamiento, rehabilitación y reinserción social. 

La OPS es la agencia especializada en salud del sistema interamericano. Trabaja con los países de las Américas para mejorar la salud y la calidad de la vida de su población. Fundada en 1902, es la organización internacional de salud pública más antigua del mundo. Actúa como la oficina regional para las Américas de la OMS.

Enlaces

— OPS: Plan de Acción sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas y la Salud Pública
— OPS: Estrategia sobre el consumo de sustancias psicoactivas y la salud pública
— OPS/Abuso de Alcohol y Sustancias
— CICAD/OEA

 

Fuente